El libro más extraño del mundo: Finnegans Wake

Finnegans Wake

¿Qué diríais si os contara que existe un libro cuya trama aún no ha sido completamente desentrañada casi un siglo después de su publicación? ¿Y si os dijera que el lenguaje en que está escrito no existe realmente, aunque guarda algunas similitudes con el inglés? ¿Y si encima resultara que este libro no tiene principio ni fin?

Lo creáis o no, ese libro existe: se llama Finnegans Wake, y lo escribió el modernista James Joyce. Esta obra colosal, dividida en cuatro secciones, fue escrita durante la estancia del autor irlandés en París a lo largo de 17 años, financiado con el dinero de los amigos y admiradores de Joyce, y finalmente publicado tan solo dos años antes de su muerte.

Si quieres descubrir por qué esta novela era una de las favoritas de John Lennon, no dudes en seguir leyendo 🙂

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riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodious vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs.

—James Joyce, Finnegans Wake

Así empieza la novela: con minúscula, palabras incongruentes, y referencias que seguro que significan algo pero no queda muy claro el qué. De forma confusa y elusiva se nos presenta a Finnegan, un carpintero dublinés que muere en medio de su labor. Su mujer, Annie, procede a disponer su cadáver como un festín a los asistentes del funeral… y así comienza Finnegans Wake, el velatorio de Finnegan.

Sin embargo, el título ya encierra un juego de palabras: “wake” puede significar “velatorio” o “despertar”; el primer significado explica el evento que da pie a la obra, y el segundo el ambiente onírico e irreal que Joyce quería crear. Si a esto unimos el hecho de que esta introducción está basada en una canción cómica irlandesa, The Ballad of Finnegan’s Wake, ya tenemos todos los elementos que ayudarán a crear el ambiente de la novela.

A partir de este momento se nos presenta a los personajes principales, que cada vez reciben un nombre diferente y a los cuales se les suele nombrar por las iniciales de sus nombres. Si la crítica ha tardado tanto tiempo en averiguar quiénes son los protagonistas es porque, como argumenta Terence Killeen, en Finnegans Wake “nombrar es […] un proceso fluido y provisional”. Ahora veréis a qué me refiero.

  • Humphrey Chimpden Earwicker (HCE): Se podría decir que HCE es el protagonista de la novela, ya que son sus defectos y sus acciones los que dan pie a la mayor parte de la trama. Se trata de un tabernero tartamudo que se verá envuelto en un escándalo que se va revelando progresivamente a lo largo de la novela. Entre los muchos nombres que se le atribuyen están Humphrey, Harold, Here Comes Everybody, Haveth Childers Everywhere… Es más, ¿recordáis la frase que da comienzo a la novela? Pues Howth Castle and Environs también es HCE. Pero no siempre es tan fácil, porque también se utilizan nombres como “Finn MacCool”, “Mr. Makeall Gone” o “Mr. Porter” para referirse a él.
  • Anna Livia Plurabelle (ALP): Tal y como anuncia su nombre, ALP es la mujer-río (aludida por la palabra “riverrun” al comienzo de la obra) que tiene más de figura mitológica celta que de esposa irlandesa. Esta imagen se refuerza por la distancia que toma la narración sobre ella, mostrándola remota, hasta el punto en que ella misma llega a lamentar que nadie la entiende. En el capítulo más famoso sobre ella (y quizá de la novela), dos lavanderas se refieren a ALP como a una figura legendaria, la madre primaria; no es de extrañar que su muerte (simbólica o real) viene anunciada por su unión, como mujer acuática, con las aguas del mar.

Tys Elvenland! Teems of times and happy returns. The seim anew. Ordovico or viricordo. Anna was, Livia is, Plurabelle’s to be. Northmen’s thing made southfolk’s place but howmulty plurators made eachone in person? Latin me that, my trinity scholard, out of eure sanscreed into oure eryan!

—James Joyce, Finnegans Wake

  • La hermana, Issy: Hija de HCE y ALP, Issy es una figura trágica en tanto que es objeto del deseo incestuoso de su padre y sus hermanos. Sin embargo, su característica más particular es su ruptura del cuarto muro: en ocasiones se refiere a sus parientes como “la familia de las siglas” (James Joyce relacionaba cada personaje con un símbolo, que Issy conoce y nos muestra), y en varias notas a pie de página parece predecir lo que va a ocurrir a continuación. También hay ciertos pasajes que sugieren que Issy está dividida en dos, entre sí misma y su imagen en el espejo.
  • Los hermanos Shaun y Shem: Los hijos de HCE y ALP son las dos caras de una misma moneda, el uno el opuesto del otro. Shaun el cartero es un hombre aburrido que se ajusta a lo que la sociedad espera de él, mientras que Shem el escribano es un artista y un genio con mala vista y una siniestra tendencia a la experimentación (lo que ha hecho que algunos argumenten que es un alter-ego del autor). Shem y Shaun compiten por suplantar al padre al más puro estilo de Edipo, y es al final Shaun, el hombre simple y aburrido pero vanidoso, quien se vuelve el foco de la narración, tras usurpar el puesto de HCE. Los hermanos también reciben muchos nombres diferentes; al ser figuras opuestas, estos suelen ir en la línea de Caín y Abel, Seth y Horus, Rómulo y Remo…

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The fall (bababadalgharaghtakamminarronnkonnbronntonnerronntuonnthunntrovarrhounawnskawntoohoohoordenenthurnuk!) of a once wallstrait oldparr is retaled early in bed and later on life down through all christian minstrelsy.

—James Joyce, Finnegans Wake (sí, en serio)

Como os podréis imaginar si habéis aguantado hasta aquí, ésta es una obra muy simbólica que se transforma a cada línea para ser más evocativa. Aunque pasajes como el de arriba puedan hacernos pensar que el autor se había vuelto completamente loco (y mucha gente, incluyendo sus mejores amigos, creían esto y lamentaban el declive de su escritura), en realidad cada palabra está cuidadosamente escogida para que tanto su fonética como los morfemas que las componen (que combinan varios idiomas a través de varios períodos históricos) sea evocativa de lo que quiere mostrar. Ésa era la manera que tenía Joyce de sumergirnos en un estado similar al duermevela, ese mundo onírico en el que todo son impresiones y recuerdos velados que aparecen fugazmente en el subconsciente y se desvanecen de la memoria en cuanto despertamos del todo.

Por cierto, si os preguntáis qué significa esa palabra tan larga y tan interesante de ahí arriba, representa la caída de Adán y Eva del Edén. ¿Qué sonido podría capturar mejor el catastrófico declive de la humanidad?

Una pequeña curiosidad para los que sepáis de ciencia: el lenguaje de esta novela es tan plástico y sugerente que inspiró al científico Murray Gell-Mann, que propuso la palabra quark para designar los componentes internos de los hadrones a raíz de una de las ininteligibles frases de la obra, “Three quarks for Muster Mark!”.

Si el lenguaje abstracto y estructura difusa de esta obra os resultan confusos, no os preocupéis. Por suerte, Joyce se dedicó a dejar esquemas y notas a pie de página muy explicativas:

ALP.jpgbones.gif

¿A que ahora queda todo mucho más claro? Ya, ya me imaginaba que no.

El caso es que hasta estos gráficos tienen su explicación. Por ejemplo, en este post PQ nos explica, citando a Roy Benjamin, que la estructura de la novela y todos los elementos que la componen son un simulacro del globo terrestre, con su forma ovalada, así como de los movimientos terrestres. Según Roy Benjamin, uno de los grandes estudiosos de Finnegans Wake,

The “A” in Joyce’s image corresponds to the alpha of Ursa Minor—our present pole star—while the “L” approximates Lyra—the constellation containing our future pole star, Vega. The center of ALP’s vagina corresponds to the pole of the ecliptic, which is also known as “the Open Hole in Heaven because in that region there is no star to mark it.” It is the fixed point around which the precession revolves.

—Roy Benjamin, “What Era’s O’ering?: The Precession of the Equinoxes in Finnegans Wake” (from James Joyce Quarterly Vol. 48.1)

Tenemos, por tanto, que el primer diagrama que tenemos aquí arriba no solo representa el movimiento de las constelaciones, sino también los genitales de ALP, reforzando ese arquetipo de Madre Cósmica que la caracteriza en todo momento, así como el deseo sexual que subyace a toda la obra.

¿Y qué hay de la estructura de la novela? Éste parece el aspecto más claro de todos, ya que consta de diecisiete capítulos divididos nítidamente en cuatro libros. Sin embargo, incluso esto tiene una complicación mayor de lo que aparenta: el primer libro consta de ocho capítulos, el segundo y tercero de cuatro cada uno, y el cuarto solo de uno. ¿A qué se puede deber?

Críticos como Northrop Frye opinan que la novela está estructurada en torno a la Scienza Nuova de Giambattista Vico, un filósofo italiano que publicó su magnum opus en Nápoles en 1725. En esta obra, Vico nos explica que la historia no es líneal, sino un ciclo que comienza en el caos, pasa a una etapa teológica, después a una aristocrática, después a una democrática… y finalmente vuelve a sumergirse en el caos.

ALP Statue

Estatua de Anna Livia Plurabelle en Croppies Memorial Park, Dublín

Que Finnegans Wake es un ciclo interminable es un hecho: el libro acaba con la frase “A way a lone a last a loved a long the” y empieza con “riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs“… lo cual significa que no tiene ni comienzo ni final, y que empezar a leer en la página 1 en lugar de la 200 o la 500 es una cuestión de preferencia personal.

Sin embargo, no hay que pensar tampoco que Joyce siguió la filosofía de Vico al pie de la letra; él mismo decía que no creía en su modelo del mundo, pero que éste excitaba su imaginación más de lo que lo hacía cualquier lectura de Freud o Jung. En su lugar, lo que hace es re-crear esta filosofía, amoldarla a su historia, y convertir su mundo en uno que parece estar perpetuamente sumergido en un marco mitológico y legendario.

Al escribir esta entrada, pretendía hacer una breve introducción a esta obra para que cualquier lector pudiera abordarla con un entendimiento básico de sus mecanismos. Sin embargo, conforme escribía me he dado cuenta de lo difícil que es hablar de una novela donde nada es sólido y todo fluye constantemente. ¿Cómo explicar los elementos que rehuyen la lógica como los sueños que tenemos justo antes de despertar? Esto, lejos de ser un inconveniente, es exactamente lo que el autor quería conseguir; en sus propias palabras,

He puesto muchos laberintos y enigmas que mantendrán ocupados durantes siglos a los profesores discutiendo sobre lo que yo quería decir. Es la única manera de lograr la inmortalidad.

—James Joyce

Finnegans Wake no existe para educar, entretener o dogmatizar. La obra final de James Joyce pretende evocar y sugerir elementos tan inconscientes y tan arquetípicos que excitarán nuestra imaginación, pero que jamás lograremos comprender en su totalidad. Gracias a esta última y colosal novela, Joyce ha alcanzado la inmortalidad que tanto ansiaba.

2 comentarios en “El libro más extraño del mundo: Finnegans Wake

  1. Al tener tantas interrelaciones y a diversos niveles parece como un cerebro plasmando un pensamiento (novela) en texto, solo entendible al 100% por su creador y para el resto de libre interpretación, de ahí que en el tiempo tampoco tenga mucho sentido el antes o el después.

    Saludos ✋

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